la lógica del frío

aquí,
como referencia
de tal ahora me declaro
tiempo disfrazado de espacio

soy un tiempo, para mis ojos
un tiempo, para
tus labios, mis labios

y nada se me ha vuelto tan impropio
como el frío del invierno, hoy soy
el tiempo para
cambiar el tempo del arrope, de la nana que me cubre como
un tul, una vanguardia azul, una noticia caliente en tus labios
me sabe un dato técnico,
térmico, hiriente
supe que sé y así ando
siempre el
frío es habitual siempre es
tan así, que
las sonrisas lo simulan, la ignorancia
flotará, cuando
la propia desazón del esperanzado de siempre
se enfría y los dientes
escupen más y más y más
sonrisas frías, aunque pocas cosas
mientras
yo presiento
mi lógica del frío

el aire del invierno habitual pesa
y todo resulta escarcha en este trópico
pero no cruzo,
el viento me reclama,
la vereda estética, preñada de imbéciles y yo
toco el aire y toco el tiempo
porque allá el invierno parece el mismo invento

y lo puedo contar con las lenguas que tengo en los dedos
quizás un único presente del tiempo, vos
una mueca más y yo me deshago
en muecas

yo a veces los oigo y pienso
uno de estos días voy
a mirar el paisaje a través del prisma
parece casual el invierno y lo es apenas
y de eso se trata
mi lógica del frío
tan habitual se anuncia este mundo que a duras penas
propone y sus habitantes que aguardan
aguardan ser mayores y
buscan el modo de llegar rapidito a viejos
a por fin viejitos a
bañar sus cuerpos de nostalgia rejuvenecedora
para tomar por decisión vivir
con un mástil donde
izarse
y donde pretenderse el equilibrio
que sólo ofrece la sabiduría de haber vivido rapidito
para volverse
sabio
o viejos viejitos

para crecer
hablan del tiempo y de sus vidas y
un noticiero parecen y
los miro y me vuelvo niño
ellos ya no
esperan porque para crecer siempre
estoy yo que los miro
para izarse y luego flamear
como emblema
una escarapela en el centro de la esperanza
se desangra gota a gota
se deshuesan, patrios se desvenan
vueltos una nación de lógicos seres
y este dolor cólico de pensarme en una pantalla policrómica
y serán los arqueólogos del martin
quienes descubran tres
generaciones después, así
tal tribu de personas banderas pero aún flamean, dirán,
sabias soberanas serenas en
una tierra vieja viejita
lo harán al viento y el frío y el tiempo y
un idioma me amenaza de tan cotidiando
me roban la última mueca, gestual resaca dominguera
y me da desconfianza ver a
esos hombres
anclados a sus tierras
bailando un paso doble
con simple azar
con la cabeza entre las manos
con ese canto de falsa libertard
que supone
el presente

1 comentario:

vic dijo...

últimamente, cuando encuentro algo tan lindo (que no es siempre), sólo me sale la palabra "hermositud" de la boca.

esto es una hermositud.